miércoles, 9 de junio de 2010

¿CÓMO EDUCAR PARA LA OBEDIENCIA?

Quizás sea una de las virtudes más difíciles de educar, ya que socialmente se considera la obediencia como un ataque a la propia libertad y además exige un gran esfuerzo personal para hacernos obedecer.

Desde que nacemos y hasta los tres años, los padres ejercen una gran influencia sobre los hijos, ya que no dejan de repetirles constantemente: no muerdas, no metas eso a la boca, es hora de ir al baño, o de dormir, etc. Diciendo estas sencillas frases con dulzura, autoridad y sin conseciones, consiguen ir creando el hábito de la obediencia que posteriormente se convertirá en virtud.